Los argumentos son expresiones que buscan refutar, justificar o afirmar alguna tesis. Este tipo de razonamiento está compuesto por

Los tipos de argumentos son métodos con los que se intenta conseguir un objetivo en específico además del principal, mencionado arriba. Usar uno u otro tipo dependerá de lo que quiere dejar por sentado la persona que argumenta.

Ejemplos de tipos de argumentos

 

Argumento deductivo. Las premisas de este tipo de argumento son admitidas como seguras o muy probables, asumiendo que la o las conclusiones que se producen a partir de ellas son totalmente válidas.

A es necesariamente B.

C es necesariamente D.

Luego, C es necesariamente B.

Ejemplo:

Los hijos de tus hermanos son tus sobrinos.

Julio es hijo de tu hermana.

Julio es tu sobrino.

 

Argumento inductivo. Son argumentos cuyas premisas fueron tomadas para conducir el debate o discusión a una proposición final en específico.

A es B.

C es B.

D es B.

Cualquier premisa similar probablemente es B.

Ejemplo:

María comió hamburguesa el primer domingo del mes,

María comió hamburguesa el segundo domingo del mes,

María comió hamburguesa el tercer domingo del mes.

María probablemente comió hamburguesa todo el mes.

 

Argumento abductivo. Dada un conjunto de conjeturas, se toma una conclusión como válida. Las premisas de este tipo de argumento son hechos probables.

Si ocurre A, B o C, aparece X.

Ocurre X.

Ocurre A.

Ejemplo:

Se cancelaron todos los vuelos a Barcelona.

Normalmente esto ocurre cuando hay una tormenta.

Hay una tormenta.

 

Argumentos por analogía. La conclusión llega a partir de la comparación de premisas que tienen características comunes.

W es B porque:

Z es como A,

y los A son B.

Ejemplo:

Mi bebé es dormilón.

Tu hijo también es bebé.

Tu bebé es dormilón.

 

Argumento causal. Al tomar como premisas una serie de causas y efectos, lo que hace es comparar los resultados de ellos para obtener una conclusión probable para casos en específico.

Siempre que aparece A ocurre B.

Luego, A causa B.

Ejemplo:

Cuando tomo leche me siento mal.

Luego, he tomado leche hoy, por eso me siento mal.

 

Argumento por generalización. Al igual que el anterior, las premisas también son una serie de causas y efectos que en esta ocasión podrán ser aplicados a todos los casos similares. La formulación es igual a la de el tipo de argumento causal.

Ejemplo:

En temporada de invierno hace mucho frío en mi ciudad.

Es invierno, por eso hace mucho frío.

 

Argumento por contradicción. La falsedad de las premisas es conducida a la contradicción o comparación para así demostrar que es un completo error y no es posible en ninguna circunstancia.

A es B, porque lo contrario de A es lo contrario de B.

Ejemplo:

La lluvia es un bien, porque la lluvia es un mal.

 

Argumento condicional. Son argumentos donde se aplican condiciones lógicas entre cada una de sus premisas. Está estrechamente ligado a la argumentación deductiva.

Si A, entonces se afirma B.

X es A.

Luego, X es B.

Ejemplo:

Si soy mayor de edad, puedo beber alcohol.

Tengo 22 años, soy mayor de edad.

Puedo beber alcohol.

 

Argumento por interpelación. Se obtiene una conclusión mediante la interrogación a la persona con la cual se argumenta. Con ello se intenta afirmar que la persona no posee la información necesaria para decir una conclusión ni premisas válidas. También de usa para conducirla a una conclusión en específico y esperada por el emisor, que no necesariamente es válida.

 

Argumento por autoridad. El argumento cobrará valor según la persona que lo emita. Si lo dice un experto en un tema, es probable que se tome como cierto, aunque éste esté mintiendo o se necesite analizar sus variables para afirmarlo como válido en todas las ocurrencias.

Ejemplo: Un bebé solo necesita leche materna hasta los seis meses de edad porque así lo dicen los pediatras.