Cuando una persona posee bienes materiales puede cederlos a algún pariente o a cualquier persona o institución que desee. En algunos países es obligatorio heredar los bienes solo a los hijos, naturales y/o adoptivos, así como a otros parientes directos si es su voluntad. Esto se deja sustentado a través de un testamento.

¿Qué es un testamento?

Es un documento legal que manifiesta la voluntad de una persona de dejar todos o parte de sus bienes a un familiar, amigo u organización, para que los administre para alguien más (un menor de edad) o para que goce directamente de todos sus beneficios. Puede ser ejecutado aun cuando la persona que lo autoriza se encuentre con vida o una vez que esta muera.

Un testamento debe estar avalado por un abogado-notario, quien lo redactará según las normas pertinentes y confirmará que el involucrado solicitó su emisión por voluntad propia y bajo todas sus facultades. Si la persona tiene problemas mentales, puede declarar y firmar su testamento solo si lo hace en un momento de lucidez y es apoyado por médicos y un notario.

Según la legislación de cada país existen varios tipos de testamentos, como los cerrados o privados, públicos o abiertos. También tendrán validez los que están escritos a puño y letra, es decir, los testamentos ológrafos. Todo lo anterior deberá estar estipulado en el código civil de cada territorio.

Ejemplos de testamentos

  • Ejemplo 1: Testamento ológrafo

Santiago, febrero 9 de 2014

Yo, Gustavo Antoni, chileno, identificado con DNI N° 12345678, domiciliado en la calle Coronel Mejías 2349, 2° C, Santiago de Chile, deseando testar en forma ológrafa, declaro mi voluntad de hacer testamento, nombrando heredero de todos mis bienes muebles e inmuebles a mi cónyuge Ana María Jiménez.

En tanto y en cuanto mis dos hijos sean menores y yo falleciere antes de su mayoría de edad le nombre tutor a la señora Ana María Jiménez, domiciliada en la calle Coronel Mejías N° 2349, piso  2, departamento C, de la ciudad de Santiago, quien se identifica con DNI N° 45362718.

Es mi deseo que al fallecer mi cuerpo sea incinerado y las cenizas sean esparcidas en el Río de la Plata.

Además, nombro albacea al señor Juan Manuel Andrade, identificado con DNI N° 21436587, domiciliado en la calle Pringles N° 1110 3°B de la ciudad de Santiago para que se cumplan mis disposiciones de última voluntad.

Revoco todo otro testamento que hubiere hecho antes de ahora, debiendo prevalecer estas disposiciones, que son la expresión de mi última voluntad. Y no teniendo más que disponer firmo este testamento, escrito de mi puño y letra a los 29 días del mes de febrero de 2012, en la ciudad de Santiago de Chile.

(Firma)

  • Ejemplo 2: Testamento notariado

CONTRADICCIÓN DE TESIS 37/2007-PS. ENTRE LAS SUSTENTADAS POR EL PRIMER TRIBUNAL COLEGIADO DEL DÉCIMO QUINTO CIRCUITO Y EL TERCER TRIBUNAL COLEGIADO DEL VIGÉSIMO TERCER CIRCUITO.

CONSIDERANDO:

PRIMERO

Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación es legalmente competente para conocer del presente asunto, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 107, fracción XIII, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; 197-A de la Ley de Amparo; y 21, fracción VIII, de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la Federación, en relación con los puntos segundo y cuarto del Acuerdo General Plenario 5/2001, publicado en el Diario Oficial de la Federación el veintinueve de junio de dos mil uno, toda vez que se trata de una denuncia sobre una posible contradicción de criterios sustentados por Tribunales Colegiados de Circuito, en asuntos de naturaleza civil, de la competencia exclusiva de esta Primera Sala.

SEGUNDO

La presente denuncia de contradicción de tesis proviene de parte legítima, pues la realizaron los Magistrados integrantes del Tercer Tribunal Colegiado del Vigésimo Tercer Circuito, órgano jurisdiccional del que proviene uno de los criterios en posible contradicción, con fundamento en lo dispuesto por el párrafo primero del artículo 197-A de la Ley de Amparo.

TERCERO

Las consideraciones del Primer Tribunal Colegiado del Décimoquinto Circuito, al resolver el cuatro de agosto de dos mil cuatro el amparo directo civil 206/2004, derivaron de los siguientes antecedentes:

La quejosa que promovió el juicio de amparo mencionado, fue instituida como heredera en un testamento público abierto.

Inconforme con tal designación, el tercero perjudicado en el citado juicio, demandó en la vía ordinaria civil la nulidad del referido testamento (acción de nulidad de la institución del heredero), y en sentencia de treinta de mayo de dos mil tres el Juez declaró la nulidad de la disposición testamentaria del indicado testamento público abierto.

En contra de esa determinación, la parte demandada en el juicio de origen interpuso recurso de apelación, y la Sala del conocimiento confirmó la sentencia apelada.

En esencia, la Sala ad quem estimó que en el caso concreto de acuerdo con lo establecido en el artículo 1389, fracción VI, del Código Civil del Estado de Baja California, no podía ser testigo del testamento un hermano de la heredera. Subrayó que era inexacto que para decretar la nulidad de referencia, el pariente del heredero que funge como testigo debía obtener un beneficio con el testamento de que se trate; por lo que decidió que en ese tenor, el Juez de primera instancia actuó de manera correcta al decretar la nulidad del testamento que fue impugnado, puesto que al actualizarse el supuesto establecido en esa norma, por el solo hecho de tener parentesco uno de los testigos con la heredera procedía declarar la nulidad del testamento impugnado.

En contra de ese fallo, la heredera apelante presentó demanda de amparo directo, y el Primer Tribunal Colegiado del Décimoquinto Circuito concedió el amparo solicitado, en atención a las consideraciones que a continuación se sintetizan:

Estableció que conforme al artículo 1389, fracción VI, del Código Civil de Baja California, la nulidad del testamento sólo operaba respecto de la disposición “que beneficie al citado testigo”, con la celebración del testamento, y que al haber fungido como testigo un hermano de la heredera ello por sí solo no podía tener como consecuencia la nulidad demandada, por no advertirse que el citado testigo hubiese obtenido un beneficio con dicho acto jurídico, y ello implicaba que no existió motivo alguno que afectara su imparcialidad.

Por último, el Tribunal Colegiado de Circuito precisó que la intervención de los familiares como testigos de un testamento, de no mediar un beneficio para ellos, lejos de producir parcialidad, los hace testigos de mayor calidad, dada su cercanía con los protagonistas del acto y, especialmente, cuando existe parentesco entre el propio testador con sus herederos o legatarios “pues en tal caso, los testigos, familiares de ambos serán los más idóneos para atestiguar sobre la real identidad del testador, de su capacidad para testar, y de la de los herederos y legatarios, pues, brinda a aquél, a su vez, la tranquilidad que proyecta el que un acto de tal trascendencia sea del pleno conocimiento y conformidad de la familia, previéndose así, en mayor forma, conflictos posteriores a su muerte”.