Químicamente hablando, existen dos formas de unir dos o más sustancias o materias: las mezclas homogéneas y las mezclas heterogéneas. En ambos tipos de mezclas se involucran las sustancias puras y sustancias simples. Las puras no pueden descomponerse en otras sustancias, mientras que las simples sí, tal es el caso del agua, que se puede separar en dos átomos de oxigeno y uno de hidrógeno.

¿Qué son las mezclas heterogéneas?

Las mezclas heterogéneas son aquellas en las que se distinguen sus componentes, ya que mayormente son de distinta materia. Estas mezclas atraviesan varias fases, al contrario de las mezclas homogéneas que son uniformes al mantener una sola fase.

Las mezclas heterogéneas se clasifican en dos: mezclas gruesas y suspensiones. La primera se trata de componentes de tamaño apreciable y las segundas se componen de una sustancia líquida y otra más densa o de un cuerpo diferente.

Ejemplos de mezclas heterogéneas

  • Suelo
  • Leche
  • Helado
  • Jugo surtido
  • Concreto y arena
  • Ensalada de frutas
  • Ensalada de verduras
  • Agua con almidón
  • Arroz con frijoles
  • Mayonesa
  • Avena en hojuelas y leche
  • Gelatina
  • Sopa de verduras
  • Jugo surtido
  • Piedra granito
  • Panetón
  • Sangre
  • Crema de belleza
  • Ensalada de lechuga y tomate
  • Agua y arena
  • Agua y aceite
  • Helio y aire
  • Aire y tierra
  • Sopa con fideos
  • Cereal con leche
  • Mojito
  • Arroz y porotos
  • Agua y azúcar
  • Vinagre y aceite
  • Salchichas con mayonesa
  • Agua y nafta
  • Papas y huevo
  • Piedras y madera
  • Agua y piedras
  • Papeles y pegamento
  • Leche con malvaviscos
  • Agua y parafina
  • Galletas con dulce y manteca
  • Papas fritas y maníes
  • Madera y piedras