Los chistes con discurso directo son aquellos donde los personajes mantienen diálogos entre ellos y quien lo cuenta menciona las palabras textuales.

Además de proporcionarle algo de gracia al chiste, el narrador debe personificar a los personajes para que su público entienda la historia y vaya imaginando en qué parará todo el acontecimiento.

En los chistes con discurso indirecto el narrador no explica qué o como se expresaron los protagonistas de la historia graciosa.

Ejemplos de chistes con discurso directo

  • Ejemplo 1: María y Luisa

María y Luisa son dos enfermeras que se encuentran en el pasillo de un hospital

—Luisa, ¿cómo estás? ¿A dónde te diriges con ese termómetro?

—¿Cuál termómetro? No llevo ninguno.

—El que llevas en el moño.

—Si allí tengo el termómetro, ¿dónde habré dejado el lápiz?

  • Ejemplo 2: No quiero ir a la escuela

—¡Mamá, no insistas, hoy no iré a la escuela!

—Pero tienes que ir, es tu obligación.

—Mamá, dame un motivo de peso por el que debo ir a la escuela hoy.

—Porque eres el director.

  • Ejemplo 3: Jaimito

La maestra de Jaimito le asigna una tarea para el día siguiente, al llegar a clases:

—Buenos días, comenzaremos a revisar la tarea. A ver, Juanita, tu tarea.

—Aquí está, maestra, es un bosque con una pequeña ardilla y unas aves.

—Muy bien, Juanita, muy bello. A ver tú, Rafael, la tarea.

—Aquí la tengo maestra, es un desierto con cactus y culebras.

—¿Y tú, Jaimito?, ¿tu tarea?

—Aquí la tengo, maestra (entrega una hoja en blanco).

—¿Qué es esto, Jaimito? ¡Está en blanco!

—Mire, maestra, esto es una vaca comiendo pasto.

—¿Y dónde está el pasto Jaimito?

—Se lo comió la vaca.

—¿Y la vaca, dónde está?

—Se comió el pasto, y como se acabó se fue a buscar más.

  • Ejemplo 4: Pepinos y tomates

Dos pepinos se encuentran en el camino y ven a un tomate pasar.

—¿Lo invitamos a tomar café?

—No, él solo toma té.

  • Ejemplo 5: Agencia de empleo

Un hombre entra a una agencia de empleo.

—¿Tiene algún empleo para mí?

—Podría ser. ¿Le interesa de jardinero?

—¿Cómo dejar dinero? ¡Pero si lo que yo necesito es tener dinero!

  • Ejemplo 6: Amigos y celular

Llama un amigo a otro por celular y le pregunta:

—¿Dónde andas, Pepe?

—Te lo diré en tres palabras: sol, arena y refresco.

—¿Es que estás en la playa?

—No, estoy en el trabajo: ¡soy albañil!

  • Ejemplo 7: Ejército

Un capitán a su soldado:

—Soldado Ramírez.

—Sí, mi capitán, diga.

—Ayer no lo vi en la prueba de camuflaje.

—Gracias, mi capitán.

  • Ejemplo 8: Jaimito y los libros

Jaimito va a la biblioteca a pedir un libro:

—Por favor, quiero un libro de intrigas, ¿cuál me recomienda?

—Hay uno muy bueno en el cual hay un hombre que asesina a la esposa, los hijos y el perro, y la policía no logra saber quién es.

—¿Y cómo se llama el libro?

—El libro se llama El mayordomo asesino.

  • Ejemplo 9: Pepito en clase

Un profesor pregunta a un alumno en clase:

—A ver, Pepito, ¿cuántos ojos tenemos?

—Ya le digo, déjeme pensar… Cuatro ojos, profesor.

—¿Cómo que cuatro ojos, Pepito?

—Sí, profesor, tenemos cuatro ojos. Usted tiene 2 y yo tengo 2.

  • Ejemplo 10: Los vampiros

Dos vampiros cruzan el cielo volando:

—¿Cómo te llamas?

—Vampi.

—¿Vampi qué?

—Vampi Rito. Y tú, ¿cómo te llamas?

—Otto.

—¿Otto qué?

—Otto Vampirito.