Bebida alcohólica

Una bebida alcohólica es aquella bebida que contiene etanol o alcohol etílico. Existen dos tipos principales, las que se producen por fermentación alcohólica y las que se hacen por medio del proceso de destilación. La cantidad de licor que contiene una bebida de este tipo se define por el grado o el volumen de alcohol que tenga.

Bebidas fermentadas

Es la bebida que se logra a raíz del proceso de fermentación de los azúcares que contienen diversas frutas, raíces o cierto tipo de granos que pueden ser transformados en alcohol. Ejemplo de este tipo de bebidas podemos encontrar:

  1. Chicha
  2. Guarapa
  3. Vino, hecha con fermentación de uvas. Puede ser:
  4. Vino tinto
  5. Vino blanco
  6. Vino rosado
  7. Cerveza, fermentando cebada, maíz u otros cereales.
  8. Hidromiel, fermentando miel y agua, como indica su nombre.
  9. Sake, bebida japonesa que se hace a partir de la fermentación del arroz.

Bebidas destiladas

Es el tipo de bebida que se logra mediante el proceso de vaporización parcial de un líquido determinado y la posterior condensación de los diversos vapores que se forman para separarlos. Este producto se logra a través del proceso de separación del agua y el alcohol que contiene determinado líquido y que ha sido previamente fermentado, pudiendo ser origen o tener como materia prima principal cereal, tubérculo o desechos de frutas.

Este método puede ser empleado de forma industrial o meramente artesanal, todo depende de la demanda que la bebida tenga y del nivel de calidad que se desea alcanzar.

Ejemplos de estas bebidas podemos encontrar:

  1. Anisado
  2. Coñac
  3. Vodka
  4. Tequila
  5. Ron
  6. Ginebra
  7. Whisky
  8. Aguardiente
  9. Pisco
  10. Singani
  11. Miche

Es importante señalar que toda bebida que posea más de 2.5 grados de alcohol es considerada una bebida alcohólica, por consiguiente puede causar algunas reacciones en el organismo tales como mares. Dependiendo de la cantidad que se consuma puede actuar incluso como una droga generando felicidad o tristeza extrema, dependiendo de la persona que lo consuma.

El consumo constante y continuo de esta bebida puede llevar a la persona a una adicción tal cual como si fuera una sustancia psicotrópica. También podemos mencionar que es capaz de causar resaca una vez pasado sus efectos, pérdida de conocimiento, parálisis respiratoria o coma etílico.

Es por ello que el consumo de este tipo de bebidas debe ser moderado y con precaución ya que una vez la persona caiga en descontrol con el consumo de esta bebida puede conducir al alcoholismo y por consecuencia graves consecuencias en su entorno tanto personal como familiar y de trabajo.