Elegía

Es una forma de composición poética correspondiente al género lírico y que en nuestro idioma se caracteriza por componerse de versos libres o tercetos. Dicho género se asocia estrechamente a temas como el lamento ante la muerte de un ser querido, el dolor y la tristeza, el amor, los triunfos y las derrotas y otros temas similares.

Era muy usado en la antigüedad por poetas griegos y latinos, aunque también era muy popular en temas de estilo erótico y en cuanto a su origen no hay datos precisos pero se dice que tiene muchas influencias de la cultura romana y latina gracias a autores que existieron en dichas culturas como Sexto Propecio y Albio Tibulo.

Ejemplos de elegía

En la edad media existieron muchos escritores españoles quienes usaban las elegías para tocar especialmente el tema de la muerte. Los versos que componen estas obras plantean cuestiones existenciales sobre la inminencia de la muerte en todos, mientras que en la época del renacimiento se sabe que este tipo de escritos comenzaron a abarcar temas que conllevan emociones como la tristeza y la melancolía inspirándose mucho en tradiciones antiguas; incluso muchas elegías han tocado asuntos como el paso del tiempo, la pérdida de la alegría y la esperanza, sentimientos de nostalgia que muchas veces eran reflejo de lo que el mismo autor sentía en el momento de escribirlas.

Existen muchos escritores que impulsaron este género desde la antigua Grecia como Solón, Teognis, Mimnermo, Semónides de Amorgos y muchos otros, en la actualidad se define como elegía a aquél discurso lírico que habla profundamente sobre la existencia humana y más allá de ella.

En este sentido, su terminología griega hacía referencia a versos expuestos frente a diversas problemáticas humanas relacionadas íntimamente con la muerte. Posteriormente, con el renacimiento, el concepto se adaptó a la significación de lamentaciones y melancolías de la vida relacionada con aquellas viejas tradiciones épicas.

Una elegía no solo hace referencia a la muerte; esta hace referencia a diversos tipos de perdidas, tales como la pérdida del tiempo, perdida de la ilusión entre muchas otras que, de forma resumida generan tristeza o nostalgia, congoja del autor.

En este subgénero de la poesía todo poema que haga mención o referencia a la muerte se trata de un triunfo de la razón, de la palabra, de la lógica que sobrelleva el dolor sobre la perdida. A pesar de los cambios que ha sufrido este genero a lo largo del tiempo, la influencia que ha causado sobre otros generos se mantiene casi intacta, manteniendo su esencia. Es por ello que actualmente una elegía puede hacer referencia a un dolor profundo sufrido por el universo, la sociedad o una persona en particular.

Ejemplos de elegía

  1. “En la muerte de un hijo”

Abrázame, mi bien, se nos ha muerto
el fruto del a mor;
abrázame, el deseo está a cubierto
en surco de dolor.

Sobre la huesa de ese bien perdido,
que se fue a todo ir,
la cuna rodará del bien nacido,
del que está por venir.

Trueca en cantar los ayes de tu llanto,
la muerte dormirá;
rima en endecha tu tenaz quebranto,
la vida tornará.

(Unamuno)

  1. Elegía para un perro

“Solo nunca supo estar.
Parecía que hubiera entrado
En su corazón, perro callejero.
En una fiesta convertía
Tu regreso a casa. El héroe eras
Que derrotado vuelve y recibe
Truenos de oro, claros clarines,
ladridos jadeos y atropellos.

Cazador frustrado. Presa alguna
Lograba aunque se recuerde
Cuando cogió de cachorro
Un jabatillo que quizás
Chocó con él de casualidad.
Con aire miedoso y tímido
De perro que hambre y golpes ha sufrido
Y la mirada cariñosa y triste.

Sé que ni cielo existe para los hombres
Pero quizás, Hadock, dioses hayas
Para el cuidado de los perros al morir.
No importa demasiado y bien pensado está
Porque seguirás vivo
Porque de tu nombre nos acordaremos
Para revivir las noches en las que
La soledad era más apacible y corta porque
Tú a los pies estabas, quieto y callado.

El campo nos espera, vamos Hadock
Entre los encinares correrás hoy.
Por fin cazarás entre sueños!”

  1. “Elegía a mi padre”

“¿Cómo no quieren que llore?

Si te has ido como el viento,

si el dolor que ahora siento
no hay nada que lo aminore.
¿Cómo no quieren que aflore
lo que sufre el corazón?
Si, por absurda razón,
lo desgarra sin derecho,
destrozando nuestro pecho,
la muerte, sin compasión.

La desgracia nos golpeó
dejándonos sin ti, Padre;
marchitando a nuestra Madre
como el verano a la flor.
Me acobarda el temor
por nuestros años futuros:
tan sombríos, tan oscuros
como cielo encapotado;
porque sin ti a nuestro lado
nos esperan tiempos duros.”

  1. Cavar. Pablo Neruda

“Entre el pulgar y el índice
 reposa

mi gruesa pluma, como un arma cómoda.

Tras la ventana un claro ruido raspa:

en el suelo de grava hunde su pala

mi padre: cava. Bajo la mirada:

su grupa, tensa entre las jardineras

se inclina y, como hace veinte años,

rítmicamente entre surcos de papas

vuelve a agacharse ahí donde cavaba.”

  1. A una estatua de proa. Pablo Neruda

“En las arenas de Magallanes te recogimos cansada
navegante, inmóvil
bajo la tempestad que tantas veces tu pecho dulce
y doble
desafió dividiendo en sus pezones.

Te levantamos otra vez sobre los mares del Sur,
pero ahora
fuiste la pasajera de lo oscuro, de los rincones,
igual
al trigo y al metal que custodiaste
en alta mar, envuelta por la noche marina.

Hoy eres mía, diosa que el albatros gigante
rozó con su estatura extendida en el vuelo,
como un manto de música dirigida en la lluvia
por tus ciegos y errantes párpados de madera.”