El término hermafrodita proviene del vocablo griego hermaphróditos que tiene gran influencia de “Afrodita”, la diosa del amor.

¿Qué es ser hermafrodita?

La palabra es usada para definir a aquellos organismos que poseen ambos sexos, tanto femenino como masculino.

Durante el crecimiento del embrión, en cierta etapa de la gestación se desarrollan todos los órganos y hormonas para dictaminar qué sexo tendrá el organismo. Cada etapa del embarazo da lugar a un nuevo elemento que determina el género sexual del nuevo ser.

Sin embargo, como todo proceso natural su complejidad no escapa de sufrir alteraciones. En alguna etapa de la gestación podría generarse un efecto que incurra en la producción de dos diferentes órganos sexuales externos, a esto se le conoce como hermafroditismo.

Tipos de hermafrodita

Existen dos tipos de hermafroditismo que pueden existir entre los seres vivos:

  • Simultáneo: el organismo presenta dos sexos diferentes a lo largo de su vida fértil.
  • Secuencial: el organismo puede cambiar de sexo durante su vida fértil. En este tipo, si el organismo pasa de macho a hembra se le conoce como protándrico, si es al revés se denomina protógino.
  • Seudohermafrodita: son aquellos individuos que tienen órganos internos (reproductivos) de un sexo pero su apariencia externa es la del otro sexo.

A diferencia de los hermafroditas humanos y los de otras especies, es que la mayoría de estos últimos sí producen células sexuales de sus dos sexos. Es por eso que algunos parásitos como las tenias pueden autofecundarse, pero otros organismos necesitan de otros para poder procrear, o requieren la polinización, en el caso de las flores.

En la naturaleza se da el hermafroditismo de forma estratégica: a algunos seres vivos, según su entorno, se les dificulta encontrar un compañero para reproducirse, aunque, cabe destacar que son muy pocas las especies que pueden autofecundarse.

Intersexualidad

En las personas no se presenta el hermafroditismo como en los animales, es decir, ambos órganos sexuales completamente funcionales, pero si una “intersexualidad” que puede estar representada por el desarrollo interno de órganos de un sexo y un aparato reproductor externo del otro sexo.

Algunos individuos con apariencia de mujer pueden tener órganos internos masculinos y presentar un aumento del clítoris o un micropene. Algunos niños no presentan un descenso en los testículos, lo que podrían ser ovarios.

Existen varios tipos de intersexualidad:

Intersexualidad 46, XX: la persona nace con cromosomas femeninos y ovarios, pero su órgano reproductor externo es el masculino. Un individuo con estas condiciones, pudiéramos decir, esta predestinado a ser mujer en todo sentido, pero la secreción excesiva de hormonas masculinas hace que crezca en su cuerpo los genitales propios de un hombre.

Intersexualidad 46, XY: la persona nace con cromosomas masculinos pero genitales femeninos. Tanto en este tipo de hermafrodismo como en el anterior se puede dar el caso de que los genitales son más bien imprecisos, pero tienden a parecerse más al género contrario del de su aparato reproductor interno. Los testículos, desde el punto de vista interno, pueden presentar problemas en este tipo de hermafroditas.

Intersexualidad gonadal verdadera o hermafroditismo verdadero: ocurre cuando una persona presenta tejidos tanto ováricos como testiculares. A esta formación se le conoce como ovotestículo. Este caso es posible tanto en el par cromosómico XX como en el XY.

Las personas con esta condición tampoco pueden presentar óvulos y espermatozoides al mismo tiempo, o al menos hasta ahora no ha existido un caso público.

Ejemplos de hermafrodita

  • Babosas
  • Ostras
  • Camarones
  • Sanguijuelas
  • Lombrices de tierra
  • Vieiras
  • Zamburiñas
  • Caracoles
  • Bailarinas de mar
  • Lapas
  • Gusanos planos
  • Ofiuras
  • Tremátodos
  • Esponjas marinas
  • Corales
  • Anémonas
  • Hidras de agua dulce
  • Amebas
  • Ranas
  • Peces: pez payaso, lordo limpiador, salmón, entre otros.
  • Flores
  • Tenia
  • Estrella de mar
  • Algunos humanos