Heteronomía es un concepto filosófico que describe el comportamiento sumiso que adquieren algunas personas al realizar acciones bajo las reglas impuestas por otros. Este concepto tiene cabida en el campo de la ética, donde se determina que las reglas morales seguidas por un individuo provienen de la voluntad de un tercero.

La heteronomía podría interpretarse como la idea contraria a la autonomía. Las personas no logran la autodeterminación en base a sus propios dictámenes, sino que, por una u otra razón se dejan influenciar por lo ajeno o externo.

Característica y datos importantes

La palabra proviene del griego heterónomos, que significa “dependiente de otros”.

Immanuel Kant fue quien desarrolló ideas sobre la autonomía y heteronomía en su obra “Crítica de la razón práctica”. El filósofo describe la heteronomía como el carácter moral de factores que no depende de la voluntad del sujeto. Estos factores pueden ser del ámbito religioso, legal o gubernamental, así como intereses personales de otros.

Existe poca libertad en las personas que viven bajo la heteronomía. Pero no se debe confundir seguir leyes con ser heterónomos, ya que ser un buen ciudadano no nos hace perder nuestra autonomía en tanto sigamos nuestras propias leyes morales, al contrario, con ello se tiene un buen papel dentro de la sociedad.

Existen territorios autónomos o soberanos, pero eso no significa que sus habitantes lo sean. También hay casos en los que la sociedad de un país es casi completamente heterónoma dado el dominio político o religioso de sus líderes.

Ejemplos de heteronomía

A continuación, verás ejemplos de algunos comportamientos de personas heterónomas:

  • Miembros de cultos cuyos líderes ejercen presión para que realicen acciones en particular y crean que solo ellos pueden decirles cómo deben vivir.
  • Intentar siempre estar “a la moda” porque alguien más dice que es lo mejor.
  • Soportar maltratos por parte de otra persona al creer que lo hace por nuestro bien.
  • Aceptar como ciertas las opiniones de la mayoría de las personas antes de confiar en el criterio propio.
  • Ser fiel adepto a políticos, artistas o cualquier otro personaje, aunque tenga un comportamiento que vaya en contra de nuestra idea de moral y buenas costumbres.
  • Aceptar como nuestros los gustos de otras personas para encajar ante ellos.
  • Estudiar lo que la familia desea que estudiemos.
  • Acudir a eventos de proselitismo político solo porque alguien más lo ordena.
  • Realizar una actividad solo porque todos los amigos lo hacen.
  • Iniciar un vicio como del tabaco para poder estar en determinado lugar o con determinadas personas.