La higiene personal es aquella que cada individuo pone en práctica con regularidad para mantenerse limpios y libres de afecciones o enfermedades.

Los hábitos de higiene dependerán del género, edad y situación de dependencia (si la hay). Muchas veces también dependerá de la condición social y acceso a recursos regulados por el estado, como el agua, por ejemplo.

Algunas personas no tienen los recursos para adquirir productos del aseo personal o incluso para mantener su casa siempre limpia, sin embargo, estos son casos de pobreza extrema, pues, los hábitos básicos pueden ser llevados a cabo por la gran mayoría.

Por otro lado, las mujeres y hombres no tendrán las mismas prácticas, pues, las necesidades de limpieza son diferentes en cierto sentido.

Los niños pequeños, las personas con discapacidad o algunos ancianos necesitarán asistencia para poder mantenerse limpios.

Importancia de la higiene personal

El punto más importante que debemos considerar para trabajar en la higiene propia debe ser la preservación de la salud: existe menos probabilidades de contraer ciertas enfermedades si seguimos las principales normas de limpieza y aseo personal.

Por otro lado, no podemos negar que mantener una buena apariencia nos importa a todos, es por eso que los hábitos de higiene son los indicados para continuar o mejorar nuestra imagen y la apreciación que tienen las personas sobre nosotros respecto a este tema.

A diario realizamos tareas que tienen como fin aumentar nuestra salud o la buena apariencia, pero siempre es necesario saber qué podemos añadir a nuestra rutina para mejorarla, es por eso que dejaremos algunos ejemplos.

Con el pasar de los años, muchas de estas actividades las realizamos con tanta naturalidad que inconscientemente las podemos hacer, aunque de repente nos falle algún sentido como la vista. Mientras más las practiquemos más adaptados a ellas estaremos.

Ejemplos de higiene personal

  • Lavarse las manos antes de comer y luego de tener contacto con suciedad.
  • Bañarse todos los días al menos una o dos veces.
  • Lavarse el cabello con regularidad.
  • Mantener las áreas íntimas limpias y con buen olor.
  • Usar desodorante para el cuerpo.
  • Lavarse los dientes después de cada comida.
  • Mantener la ropa limpia y con buen olor.
  • No comer alimentos en mal estado.
  • Usar perfume.
  • Usar hilo dental para la salud bucal.
  • Limpiar las uñas de manos y pies.
  • No compartir recursos de aseo personal.
  • Limpiar la nariz.
  • Realizar muchas de estas acciones en los niños que no las pueden realizar por sí solos.