De que trata la Revolución Rusa

El gigante del este europeo atravesó durante años un caldo de cultivos que fue atenuando paso a paso la revolución del proletariado. A partir del siglo XX, Rusia mantenía un sistema de clases sociales en el que la minoría (la nobleza y la aristocracia) tenían el poder absoluto y el resto del país (clases populares) sufría. El estado representaba un atraso industrial y se amparaba por medio de una economía apoyada en el área agrícola, desequilibrada de por sí.

 Los primeros intentos se originaron en 1905, cuando una protesta pacífica que con el fin de exigir mejores condiciones labores pasó a ser una matanza de civiles. A las ilegalidades sociales, la crisis económica que azotaba al pueblo ruso, y el azote por parte de los militares zaristas se unió en 1914 el bombazo de la primera guerra mundial.

Las consecuentes derrotas que sufría el ejército ruso, sin experiencia y el cargamento suficiente, causaron que muchos pasaran a escuchar el llamamiento de los bolcheviques con el fin de derrotar al Zar. En febrero de 1917 esta fantasía paso a convertirse en una realidad cuando Nicolás II abdico.

Causas de la revolución rusa

  • Una de los principales factores que influyeron fuertemente en la revolución francesa fue el descontento con el zar Nicolás II, este ejercía un poder de carácter despótico y vivía en una riqueza absoluta, mientras que el pueblo ruso padecía de hambre y no poseías recursos debido a las consecuentes batallas frente a Alemania en la durante la 1era guerra mundial.
  • La dictadura sobre las clases bajas contrastaba con el gran poder que mantenían algunos señores feudales, que por los momentos mantenían el dominio sobre grandes extensiones de tierras que eran trabajadas por los mujiks o campesinos.
  • Otra de las causas de gran influencia sobre la revolución rusa fue la entrada del capital extranjero del país, el cual sometía los centros productivos de la unión soviética. Sumado a que laboraban en condiciones hostiles.

De esta forma en los últimos tiempos se había originado una importante penetración del ideal marxista en la población soviética.

Rusia en tiempos de guerra

Cuando en 1914 detono la gran guerra, Rusia decidió unirse al bando de Francia para cumplir una vieja alianza que ambos países hasta los momentos mantenían. Frente a un ejército alemán con experiencia con armamento moderno, el ejército ruso sufrió una sangría que el zar Nicolás II se negaba a parar a pesar de que, en el año de 1916, la mitad de los hombres reclutados (15 millones) habían muerto o estaban heridos.

Los constantes reclutamientos y el número de muertos ocasionaron que el rechazo de la sociedad se fuera intensificando cada vez más y los diversos sectores disidentes se consolidaran para derrocar al gobierno zarista y salir de la guerra.

Mencheviques y bolcheviques

Antes del derrocamiento del régimen zarista, los diversos movimientos socialistas y de izquierdas rusos estaban organizados y trabajando juntos para lograr un cambio de gobierno. Entre ellos estaban presentes los bolcheviques, el ala sustancial del partido obrero socialdemócrata de Rusia dominado por Lenin, y los moncheviques, la minoría del partido que consideraba que el socialismo tendría la capacidad de abrirse paso sin violencia y por medio de un sistema capitalista.

Estas organizaciones acostumbraban a reunirse en asambleas populares de obreros, soldados y campesinos denominados soviets.

El asalto del palacio de invierno

El 24 de octubre de 1917, al anochecer, decenas de asaltantes seguidores de Trotsky se presentaron en el palacio de invierno e invadieron su interior. Con poca resistencia, el comité revolucionario destituyó a los últimos miembros del gobierno provisional kerenski que, debido a su falta de apoyo por parte del ejército, había puesto su defensa a cadetes y reclutas con pocas capacidades.

La mañana del 25 de octubre, Lenin informo que la revolución resulto un total éxito y que el poder era transferido al soviet de petrogrado.