Los cambios semánticos son las alteraciones que sufren algunas palabras en cuanto a su significado. Es decir, son aquellas palabras que fueron usadas con un concepto muy diferente al que actualmente se utiliza, y esto debido a que las generaciones poco a poco les fueron dando otra connotación.

Las palabras que tienen un cambio semántico no modifican su estructura gramatical (o sintaxis), solo que, dependiendo del contexto en el que se emplea pudieran tener uno u otro significado.

Existen dos tipos de cambios:

  • Ampliación del significado
  • Alteración del significado

Los cambios en el significado pueden estar relacionados con estas razones:

  • Lingüísticas. Cuando se combina una palabra en una frase u oración dándole otro tono, a diferencia de usarl con otro conjunto de palabras diferentes.
  • Históricas. Según las vivencias de comunidades.
  • Sociales. Las generalizaciones, por ejemplo.
  • Psicológicas. Cuando se les cambia el significado a algunas palabras debido a factores afectivos o emocionales.
  • Influencia extranjera. Se hace una traducción fiel de otro idioma y se adapta al español, por ejemplo.
  • Exigencia de un nuevo nombre. Un ejemplo es cuando se crea un ‘verbo’ de algunas nuevas palabras que surgen, como “chatear”.
  • Tendencia a la economía de las palabras. “Ok” por “Okay”.
  • “Una fría” por “Una cerveza fría”.
  • Truncamientos. “Auto” de “Automóvil”.

Ejemplos de cambios semánticos

  • Prensa. Antes: herramienta para comprimir objetos. Ahora: medios de comunicación impresa.
  • Azafata. Antes: bandeja o canasta para llevar objetos. Ahora: mujeres que portan bandejas en los aviones y atienden a viajeros.
  • Coche. Antes: un carruaje. Ahora: un vehículo moderno.
  • Faena. Jornada de trabajo diaria. También se usa para describir un momento complejo al que hay que ponerle mucho esfuerzo.
  • Anzuelo. Objeto usado para pescar. Ahora también se usa para describir una táctica que atrae a las personas a nivel psicológico.
  • Enganchar. Acción de colocar un objeto en un gancho. También se usa para describir cuando un programa de televisión logra mantener a sus televidentes atentos hasta que termina, por ejemplo.
  • Pastor. Antes: aquel que organizaba las ovejas. Ahora: ministro religioso.