Las parábolas literarias son diversas y al mismo tiempo encontramos diferentes tipos. La definición de parábolas es: “un conjunto de narraciones cortas con una enseñanza”. Ahora que comprendes mejor este tipo de parábola, te dejamos estos ejemplos de parábolas para que la puedas utilizar correctamente.

Por lo general, estas narraciones son didácticas, siempre con el punto de hacer que se entienda la enseñanza. Tanto en Kinder y primaria. El motivo principal es poder explicarles algo que sea entretenido, pero que los ayude en su crecimiento.

Antes de señalarte algunos ejemplos, es importante que comprendas las características de una parábola esto te ayudará a comprender mejor e identificar cuando es o no.

Características

Ambiente: Todas las parábolas que se cuentan se centran en un ambiente, describen las acciones que ocurren y el desenlace de la narración.

Género: Una parábola literaria siempre estaré en prosa y pertenece al género épico.

Personajes: Las personas se denominan como “comunes” y pasan eventos que todos los seres humanos en algún momento llegan a vivir.

Narración directa: Al momento de comenzar la narración, se centra de una manera directa, sin buscar la distracción.

Ejemplos de parábolas literarias

Uno de los ejemplos de parábolas que nos encontramos de manera principal, es la aparición directamente en la biblia. Donde tratan de hacer entender al lector cada uno de los eventos que pueden ocurrir directamente en la vida cotidiana.

  1. Parábola del sembrador

El Reino de Dios es  como un hombre que echa el grano en la tierra; duerma o se levante, de noche o de día, el grano brota y crece, sin que él sepa cómo. La tierra da el fruto por sí misma; primero hierba, luego espiga, después trigo abundante en la espiga. Y cuando el fruto lo admite, en seguida se le mete la hoz, porque ha llegado la siega.

  1. El grano de mostaza.

El Reino de los Cielos es semejante a un grano de mostaza que tomó un hombre y lo sembró en su campo. Es ciertamente más pequeña que cualquier semilla, pero cuando crece es mayor que las hortalizas, y se hace árbol, hasta el punto de que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas.

  1. La oveja perdida. Nuevo testamento. Lucas 15, 4-7
  2. La fiesta de Bodas. Nuevo Testamento. Mateo 22, 2-14
  3. La parábola del rico insensato. Lucas 12: 13-21
  4. La parábola de la vieja tortuga
  5. El hijo pródigo:

En aquel tiempo, se acercaban a Jesús todos los publicanos y los pecadores para oírle. Los fariseos y los escribas murmuraban, diciendo: Éste acoge a los pecadores y come con ellos.

Jesús les dijo esta parábola:

Un hombre tenía dos hijos; y el menor de ellos dijo al padre: “Padre, dame la parte de la hacienda que me corresponde.” Y él les repartió la hacienda. Pocos días después el hijo menor lo reunió todo y se marchó a un país lejano donde malgastó su hacienda viviendo como un libertino. «Cuando hubo gastado todo, sobrevino un hambre extrema en aquel país, y comenzó a pasar necesidad. Entonces, fue y se ajustó con uno de los ciudadanos de aquel país, que le envió a sus fincas a apacentar puercos. Y deseaba llenar su vientre con las algarrobas que comían los puercos, pero nadie se las daba. Y entrando en sí mismo, dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, mientras que yo aquí me muero de hambre! Me levantaré, iré a mi padre y le diré: Padre, pequé contra el cielo y ante ti. Ya no merezco ser llamado hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros.” Y, levantándose, partió hacia su padre. «Estando él todavía lejos, le vio su padre y, conmovido, corrió, se echó a su cuello y le besó efusivamente. El hijo le dijo: “Padre, pequé contra el cielo y ante ti; ya no merezco ser llamado hijo tuyo.” Pero el padre dijo a sus siervos: “Traed aprisa el mejor vestido y vestidle, ponedle un anillo en su mano y unas sandalias en los pies. Traed el novillo cebado, matadlo, y comamos y celebremos una fiesta, porque este hijo mío estaba muerto y ha vuelto a la vida; estaba perdido y ha sido hallado”. Y comenzaron la fiesta. Su hijo mayor estaba en el campo y, al volver, cuando se acercó a la casa, oyó la música y las danzas; y llamando a uno de los criados, le preguntó qué era aquello. Él le dijo: “Ha vuelto tu hermano y tu padre ha matado el novillo cebado, porque le ha recobrado sano.” Él se irritó y no quería entrar. Salió su padre, y le suplicaba. Pero él replicó a su padre: “Hace tantos años que te sirvo, y jamás dejé de cumplir una orden tuya, pero nunca me has dado un cabrito para tener una fiesta con mis amigos; ¡ahora que ha venido ese hijo tuyo, que ha devorado tu hacienda con prostitutas, has matado para él el novillo cebado!” Pero él le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo; pero convenía celebrar una fiesta y alegrarse, porque este hermano tuyo estaba muerto, y ha vuelto a la vida; estaba perdido, y ha sido hallado.” Lucas, 15, 1-3.11-32.