Entrevista Periodística

La entrevista periodística no es más que aquel diálogo informativo que se plantea entre un periodista y el entrevistado. En ella se establecen y discuten puntos de interés, para un público determinado, con respecto a un tema específico, con el fin de conocer el tema o aclarar dudas.

En este sentido, el periodista debe estar muy bien preparado con respecto al tema. Debe conocer y manejar la información sobre lo que se va a tratar, ya que, su finalidad es informar de manera veraz y oportuna sobre determinado acontecimiento o tema.

En este sentido, el reportero o periodista, debe indagar e informarse sobre el entrevistado, quien es, lo que hace y como lo hace, con el fin de poder dominar la entrevista y conseguir la información que necesita.

Luego de realizar la entrevista de forma verbal y directa, viene el proceso de plasmar de forma escrita la entrevista realizada, es decir, construir la narrativa del tema abordado.

Para ello se deben delimitar muy bien las preguntas y el tema a tratar, para que sea fácil de leer al público en general.

Existen varios tipos de entrevista, entre ellos podemos encontrar:

  • Entrevista informativa: en este tipo de entrevista, se busca que el entrevistado de la información necesaria con respecto a un tema en específico. En estos casos, el visitante es el conocedor de la materia a tratar y la finalidad de la entrevista, es que suministre e informe sobre lo que él sabe y conoce.
  • Entrevista de opinión: en este tipo de entrevista, se busca que el entrevistado emita su punto de vista y haga su juicio de valor con respecto a un tema en específico.
  • Entrevista de personalidad: su finalidad es dar a conocer al público, los rasgos y características del entrevistado; conocer su estilo de vida, sus intereses y las diversas opiniones que pueda tener sobre temas variados.

Ejemplos de entrevista periodística

  1. Informativa

Entrevistado: Vendedor de libros a estudiantes Universitarios

Vilchez Quiroz, Paola

El señor Pedro Pacheco es de Lima, se dedica a la venta de libros en todos los géneros existentes, tiene 51 años y junto con su esposa trabajan en este negocio. Tienen un hijo, a quien desde pequeño le han inculcado la lectura y es su motivo de tanto esfuerzo realizado, ya que su objetivo es brindarle lo mejor que puede ofrecerle como padre: Su educación y ampliar cada vez más su conocimiento.

Desde niño quiso estudiar Arte. Sin embargo, la economía de su casa le jugó una mala pasada y únicamente estudió primaria y secundaria. Pero jamás se desanimó, al contrario, empezó a trabajar en restaurantes hasta entrar en el mundo de los libros.

Trabaja como vendedor desde hace 10 años, al principio se había asociado con su familia, pero hace 2 años, abrió su local propio en la intersección de las avenidas Universitaria con Rigel (entre la universidad Católica y San Marcos).

–       ¿Quién le inculcó la lectura? ¿A qué edad leyó su primer libro?

“Me la inculcó mi padre a muy corta edad, el primer libro que leí fue a los 9 años, a partir de ahí, le agarré el gusto”

Pacheco ama la lectura y por consiguiente, su trabajo. Labora 6 horas al día y mientras espera a sus clientes con una amable sonrisa, expande su conocimiento a través de los diversos libros con los que cuenta su negocio.

–       ¿Qué significa para usted la lectura?

“La lectura para mí es fuente de conocimiento, ayuda a contextualizarnos en las diversas culturas existentes”

Aparte de hacerse conocedor de otras perspectivas, con su trabajo logra cubrir las diversas necesidades que se presentan en su hogar, tales como la educación de su hijo, quien estudia en San Marcos, gastos propios de casa, etc.

Desde los 9 años hasta ahora, ha leído cerca de 300 libros y el último de ellos es “Selecciones” de Readers Digest, el cual contiene historia y variados artículos por conocer. Su género favorito es histórico y entre sus autores preferidos se encuentran: Carlos Cuauhtémoc Sánchez, Mario Vargas Llosa y autores que hablan sobre Historia Universal. Para don Pedro quedan descartados todos los libros relacionados a espiritismo,  Filosofías vanas, etc; y es que él tiene bien en claro su creencia monoteísta.

–       ¿Entre sus libros preferidos cuál sería el único favorito?

“La Biblia, es una colección de 66 libros dividida en Antiguo y Nuevo testamento y narra mucho sobre nuestros antepasados, la vida de Jesucristo, entre otros y tiene muchas enseñanzas para nosotros como hijos de Dios”

A pesar del tiempo que invierte en su trabajo, el señor Pedro siempre separa parte de él para compartir momentos agradables con su familia, los fines de semana salen a pasear, van a la iglesia, a veces al cine. Para él, su familia es tan importante como su trabajo.

La demanda que existe por parte de los estudiantes es media y con el dinero recaudado lo más grande que ha logrado comprar es su casa. En su trayectoria de comerciante, nos cuenta que los libros más vendidos son sobre temas relacionados a Ciencias políticas y sociales y Filosofía.

Para Pacheco es tanto su amor por los libros de que si se diera el caso en el que tuviera que enfrentar una crisis económica, no abandonaría su trabajo. Le gusta lo que hace, se siente como un instrumento del conocimiento.

–       ¿En el caso de que su negocio quebrara, abandonaría su trabajo?

“No, me gusta mucho lo que hago, siempre estuve relacionado con los libros. En mis posibilidades está siempre el no dejar que eso suceda, pero en el caso de que se diera, trataría de buscar la manera para mejorar las ventas”

El señor Pedro trae a su librería pedidos que sus clientes le hacen, con el fin de mostrar esfuerzo por el trabajo en el que se desempeña, junto a los pedidos, ha descartado la posibilidad de alquilar libros ya que no resulta muy favorable a diferencia de la venta.

–       ¿Cuál fue el libro más difícil de conseguir?

“Ninguno hasta ahora. Conozco los lugares más recónditos en donde los puedo encontrar, trato de caracterizar mi trabajoen ello y de esa forma hacerme conocido con mis clientes”.

Una de sus grandes anécdotas fue llegar a conocer a escritores nacionales, tales como Carlos Eduardo Zavaleta -quien abarcaba la renovación de la narrativa peruana- y autores de libros enfocados a la matemática.

Entre sus metas se encuentra la idea de expandirse como las grandes librerías, crear un espacio de lectura en su propio local, le gustaría estar ubicado en las inmediaciones del Centro Comercial Plaza San Miguel.

Una de las estrategias que utiliza para mantener en pié las ventas es: actualizar información, ponerse al día con los libros, mantener ordenado su loca, poner arreglos, siempre trata de innovar con el fin de que los visitantes se sientan a gusto y puedan regresar.

Los libros que él recomienda son de acuerdo a los gustos y a la edad de las personas, pero para quienes pertenecen a la etapa de juventud; sugiere leer a Cuauhtémoc, ya que este libro abarca todo lo que tiene que ver con los diferentes problemas con los que suelen lidiar los jóvenes, “hay historias que hoy en día suceden y que siempre dejan enseñanzas o que les pueden servir como advertencia para no cometer los mismos errores o caer en las trampas de los diversos vicios”.

Con el tiempo piensa abrir sucursales y crecer como las grandes librerías.

La enseñanza que nos deja es la siguiente:

“Hay libros todo tipo de libros, lo ideal es saber elegir, porque muchas veces hay autores que intentan hacerte creer lo que dicen y no necesariamente tiene que ser cierto. Hay que tener cuidado de no tergiversar nuestros principios como personas, porque es lamentable decirlo, pero existen libros que van en contra de la ética y la moral que desde tiempos memorables nuestra familia nos ha transmitido”.

  1. Opinión. Diario el País.

Todorov se atrevió en 2003 a hacer inventario de valores, una lista de buenos deseos que Europa ha intentado exportar al mundo con igual brío que los coches, las hortalizas o la tecnología de alta velocidad. Y no es que inventara nada, todo ello estaba más o menos escrito en nuestras cartas de derechos, en nuestras constituciones: la libertad individual, la racionalidad, el laicismo. La justicia. Parecía obvio. Hoy, sin embargo, Tzvetan Todorov (Sofía, 1939) ve alejarse los valores como ese punto en el horizonte que parecía asequible y que tras alguna curva inesperada se vuelve de nuevo lejano.

“Cuando decimos valor, no quiere decir que todos lo respeten, es más un ideal que una realidad, un horizonte al que nos dirigimos”, asegura Todorov en Madrid. “Pero en este momento, esos valores están amenazados”.

El filósofo búlgaro nacionalizado francés, premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales en 2008 y una de las voces más influyentes del continente, sitúa el punto de inflexión, esa curva en la que todo se desvaneció, no en la crisis que estalla en 2008, sino en la caída del muro de Berlín y en la ruptura a partir de ahí del equilibrio entre las dos fuerzas que deben convivir en una democracia: el individuo y la comunidad.

Pregunta. ¿Sigue vigente su inventario de valores? ¿La libertad del individuo, por ejemplo?

“La economía es independiente e insumisa de todo poder político”

Respuesta. Nuestra democracia liberal ha dejado que la economía no dependa de ningún poder, que se dirija solo por las leyes de mercado, sin restricción a la acción de los individuos y por ello la comunidad sufre. La economía se ha hecho independiente e insumisa a todo poder político, y la libertad que adquieren los más poderosos se ha convertido en falta de libertad para los menos poderosos. El bien común ya no está defendido, ni protegido, ni exigido al nivel mínimo indispensable para la comunidad. Y el zorro libre en el gallinero quita libertad a las gallinas.

P. El individuo hoy por tanto es más débil. ¿Qué libertad le queda entonces?

R. Paradójicamente es más débil, sí, porque los más poderosos tienen más, pero son un puñado, mientras la población se empobrece y la desigualdad se ha disparado. Y los individuos pobres no son libres. Cuando no puedes encontrar medios para tratar tu enfermedad, cuando no puedes vivir en la casa que tenías porque ya no la puedes pagar, ya no eres libre. La libertad no la puedes ejercer si no tienes poder y entonces se convierte solo en una palabra escrita en un papel.

P. Y, sin embargo, la igualdad es un valor fundacional de nuestras democracias. ¿Necesitamos un nuevo contrato social?

R. Si no se puede cumplir, un contrato social no es gran cosa. La idea de igualdad sigue presente en la base de nuestras legislaciones, pero no siempre es respetada. Tu voto vale igual que el mío y la nivelación no ha sido el objetivo de la democracia, pero sí ofrecer el mismo punto de partida a todos como iguales ante la ley, el dinero no compra la ley. Y esto no se respeta. Mire lo que acaban de aprobar los legisladores de Estados Unidos: han multiplicado por diez el dinero que pueden gastar en campaña. Quienes no tengan dinero no gozarán de la libertad suplementaria de gastar de los que lo tienen. Ese peligro de excesiva libertad de unos pocos es el que impide la igualdad de todos.

P. Cuando los derechos se convierten entonces en una realidad formal. ¿Qué nos queda?

R. “El bien común ya no está defendido al nivel mínimo para la comunidad”

Nos queda protestar, acudir a la justicia. No hay que cambiar los principios, porque ya están inscritos, pero hemos visto que hay muchos medios para esquivarlos y es necesario que el poder político no capitule ante la potencia de esos individuos que se saltan el contrato social a su favor. La idea de resistencia me parece fundamental en la vida democrática. Hay que ser vigilante, la prensa tiene que jugar un papel cada vez más importante denunciando las transgresiones de los partidos, hace falta que la gente pueda intervenir, pero sé que eso requiere ser suficientemente vigilante, valiente y activo.

P. Habla de la gente. ¿El poder no debe cambiar? ¿Qué podemos esperar de unos poderes muy locales frente a una realidad globalizada?

R. Hay que reforzar las instancias europeas porque la economía está globalizada. Un país como España o Francia no pueden hacer fuerza, apenas podrán tocar la superficie. Pero la Unión Europea es el mayor mercado del mundo, con 500 millones de ciudadanos activos y también consumidores y con gran tradición de ese equilibrio entre la defensa del bien común y la libertad individual. Si hacemos vivir esa tradición europea, si permitimos órganos más eficaces y activos de la Unión, podremos afrontar la evasión fiscal, los paraísos fiscales y también decisiones clave como el suministro de energía.

P. ¿Confía en su liderazgo? ¿En unos dirigentes capaces por ejemplo de ofrecer la impunidad fiscal para atraerlos a su territorio, como Juncker en Luxemburgo?

R. Si no confiamos en ellos deben ser responsabilizados. Igual que el Parlamento les ha elegido, debe poder destituirlo.

P. Usted definió en 2008 a los países occidentales como “países del miedo” frente a los países del apetito, del resentimiento o de la indecisión. ¿No somos víctimas de ello?

R. Los estragos del miedo han sido inmensos, lo acabamos de ver en el informe del Senado de Estados Unidos sobre las torturas de la CIA o en el caso Snowden, que muestra cómo Estados Unidos pincha el teléfono de Angela Merkel como si ella pudiera formar parte de las amenazas. La idea de que podemos legalizar la tortura es un shock para quien cree en el valor de la democracia y los europeos lo han aceptado de forma sumisa.

Las revelaciones de Snowden son muy inquietantes por el principio que se encuentra detrás, el principio de un Estado casi totalitario que colecta toda la información posible sobre sus ciudadanos y por el que países totalitarios como la URSS o Alemania del Este se servían del KGB o la Stasi. Ese sistema de informes anónimos que utilizaban hoy es arcaico porque gracias a la tecnología es más fácil colectarlo, pero todo ello nos deja en una quimera las libertades individuales.

P. ¿Qué Europa quedará tras la crisis?

R. No sé si la crisis va a terminar, sabemos que las economías no obedecen a movimientos racionales, hay movimientos de pasión o locura que desafían todos los pronósticos, tal vez desaparecerá en 2015 o tal vez nunca, tal vez nos quedemos ahí durante una década.

Todorov ha dedicado una vida a analizar todo esto en ensayos aún vigentes como El nuevo desorden mundial (2003), El miedo a los bárbaros (2008) o Los enemigos íntimos de la democracia (2012) pero ahora se centra en otra forma de acercarse al pensamiento. La pintura de la ilustración (Galaxia Gutenberg) bucea en el arte en busca de ideas. Tal vez ahí encuentre las soluciones que el presente, por el momento, no le ofrece.