Las habilidades blandas son aquellos aspectos de la personalidad de un individuo que le permite desenvolverse de forma satisfactoria en el campo laboral. También se incluyen los valores y principios que finalmente representan la ética profesional de la persona.

Lo contrario a este concepto son las habilidades duras, las cuales están mucho más enfocadas a los conocimientos de índole académico.

A diferencia de las habilidades duras, las blandas requieren de experiencia para poder moldearse, y no precisamente en el área laboral sino en la vida misma.

Las habilidades blandas son muchas veces más apreciadas, no por nada en los currículos actuales se mencionan las aptitudes de la persona como parte esencial, de esta manera el empleador puede integrar a su equipo a personas que puedan aportar a las aptitudes de los demás.

25 Ejemplos de Habilidades Blandas

  1. Ética
  2. Responsabilidad
  3. Buena comunicación
  4. Saber escuchar y participar activamente.
  5. Tolerancia al trabajo bajo presión.
  6. La resolución de problemas de forma rápida y por iniciativa propia.
  7. Tener seguridad en sí mismo.
  8. Asertividad
  9. Empatía
  10. Sociabilidad
  11. Saber escuchar
  12. Trabajo en equipo
  13. Ser Creativo
  14. Adaptación al cambio
  15. Siempre tener una actitud positiva
  16. Espíritu de servicio
  17. Ser perseverante
  18. Optimización del tiempo
  19. Respeto a las demás opiniones
  20. Puntualidad
  21. Motivador
  22. Organizado
  23. Capacidad de análisis
  24. Capacidad de liderazgo
  25. Saber delegar
  26. Capacidad para negociar
  27. Habilidades interpersonales 

¿Con que podemos relacionar las Habilidades Blandas?

Estas habilidades están relacionadas a lo que se conoce como inteligencia emocional, puesto que la capacidad de comunicación está influida en gran medida por la capacidad de tener conocimiento de las propias emociones y el saber manejarlas

Este tipo de habilidades suelen llamarse también “competencias interpersonales”, esta tendencia ha llevado a que muchas universidades, no solo enfoquen sus esfuerzos en brindar conocimientos a los estudiantes, sino también a desarrollar sus habilidades transversales con el fin de evitar ser personas que solo hagan lo que se les dice, y por el contrario, que tengan iniciativa en todo sentido.