Todo ser humano tiene algo que contar. Bien sea sobre una situación, un acontecimiento o un relato ficticio, siempre hay una historia digna de atención. Cuando esa historia real tiene que ver con la vida de una persona, se le conoce como biografía.

Una biografía es un texto que describe la vida y obra de un ser humano. Cuando escribimos nuestra propia historia se denomina autobiografía.

Las autobiografías pueden contener tantos datos como su autor lo desee, pero lo mejor será que incluya toda la información importante. Aquello que sea necesario conocer para entender el resto de hechos que se han generado en la vida del protagonista de ese texto.

Cada autor de su biografía tiene la completa libertad de redactarla como quiera. Puede hacerla de manera informal o formal.

Ejemplos de autobiografía

  • Ejemplo 1: Extracto de una autobiografía

Mi nombre es XXX, nací en el mes de XXX del año XXX en la ciudad de XXX. Hijo mayor/menor/segundo, tercero, etc. de xxx hijos. Viví de pequeño con juntos hasta la edad de los dos años cuando, por diversas circunstancias optaron por la separación. A partir de ese momento mamá adquirió la patria potestad sobre nosotros dos y nos mudamos a un barrio más modesto, a casa de mis abuelos paternos.

A la  edad de 6 años inicié la primaria en la escuela República de Israel (no recuerdo mi desempeño académico). Creo que los inicios siempre me han sido un poco dificultosos y abstrusos. No importa; no obstante, descolla un carácter tímido y un niño algo aislado y callado, penoso. Por esos días la economía de mamá no andaba del todo bien (no es fácil para una madre que trabaja como operaria y que, en el mejor de los casos apenas si logra devengar ingresos superiores al mínimo –aún cuando se tiene la ayuda, no exigua, pero tampoco prolífera, de papá) y, de mutuo acuerdo y por conveniencia para ambas partes  [ejemplo de autobiografia], se decidió que yo me trasladaría al lugar donde residían mis abuelos maternos (a partir de ahora mis abuelos, dado que no conozco, no he conocido a mis abuelos paternos, en parte por la distalidad que siempre ha habido entre mi papá y nosotros, en parte por la distancia física). Por conveniencia para ambas partes porque, por un lado se coadyuvaba a menguar la carga económica para mi mamá, y, por otro, los abuelos –sobre todo la abuela– se mostraba más feliz que ninguna dado que argüía que sería una compañía ideal para ellos (ellos… padres de 12 hijos, criados en un contexto y en un territorio de familias numerosas que, por contraposición estaban solos, en la finca).

Cómo olvidar esas tardes tupidas del azul del cielo, el olor fresco de madera fresca, hasta el olor de del prado que parece crecer hasta el infinito, los sembradíos (sobre todo cuando se llegaba el mes de diciembre y, entonces, con él llegaban las cosechas y hay muchas manos recogiendo el maíz endurecido y en sazón, claro, también sudor, y botas, y bebida, y calor, y mucho trabajo. Y luego, después de esto, la recompensa. Cómo olvidar ese olor de pan recién amasado, recién hecho, recién horneado. Y después el arado, los bueyes que pasan trepanando la tierra para un nuevo sembradío. Es enero. Por supuesto, también el tiempo en que se va a la escuela.

  • Ejemplo 2: Extracto de autobiografía

Nació el 7 de agosto de 1533 en Madrid, España, y murió en la misma ciudad en 1594. Su padre fue Fortún García de Ercilla y su madre Leonor de Zúñiga, quien fuera la guardacama de la infanta María.

Habiendo quedado viuda cuando Alonso tenía 1 año de edad, Leonor consiguió ubicarlo como paje del Príncipe Felipe, futuro Rey de España.

La permanencia de Ercilla en la Corte, le permitió adquirir los conocimientos entregados por el preceptor de pajes, el latinista Cristóbal Calvete de la Estrella. El estudio de clásicos como Virgilio y Lucano, y la lectura de otros autores como Garcilaso, Dante, Ariosto y Boccaccio, conformaron su universo intelectual, que incluyó también la Astronomía y la Astrología. Su educación se complementó con una serie de viajes que hizo acompañando a Felipe II a Flandes, Viena e Inglaterra.

Ercilla llegó a América en 1556 y a Chile en 1557. Aquí fue testigo de la resistencia indígena, experiencia que plasmó en su obra La Araucana. Regresó a Lima en 1559 y en 1563, a España. En la capital imperial retornó a la Corte, donde recibió el hábito de la Orden de Santiago y contrajo matrimonio con María Bazán, enlace que le dio independencia económica.