Los discursos de bodas son aquellas palabras que se expresan en un momento adecuado durante la celebración del matrimonio. Las personas más cercanas a algunos de los novios son los más indicados para hacerlos: padres, hermanos, padrinos de bodas, mejores amigos, etc.

Decir un discurso en la boda de un amigo suele ser una tarea algo difícil, pues, representa un compromiso muchas veces pautado con antelación para evitar inconvenientes. Lo ideal es que todo lo que se diga sea agradable para los novios y el público presente, pero los nervios y otros factores muchas veces juegan en contra.

Ejemplos de discursos de bodas de amigos

  • Ejemplo 1:

“Buenas noches a todos, familiares y amigos:

Me congratula poder daros la bienvenida a esta maravillosa fiesta, que nuestros dos espléndidos protagonistas aquí presentes han tenido a bien preparar con un único objetivo: el disfrute y deleite de sus invitados. Es decir, nosotros. A continuación, y antes de que el alcohol se apoderé de la noche, me dispongo a re-casar a Lauren y a Miguel, tal y como la pareja me solicitó hace algunas semanas, casi de rodillas.

Muchos os preguntaréis qué significa esto de re-casar, que qué hago yo aquí hablando y que cuándo llegan los aperitivos. La respuesta a todas estas cuestiones es simple: dado que la ceremonia oficial ha sido un rollo (como la mayoría lo son), esto que viene a continuación es la ceremonia auténtica, la divertida. Y sí, también más breve que la de esta tarde. Además, mientras me escucháis podéis ir bebiendo champán, detalle que más de una y de uno, yo incluida, agradecerá sobremanera.

Una vez pasado el mal trago de hace un rato, escuchando a un hombre desconocido utilizando palabras raras, en impuesto silencio, todo buenas formas y con miedo a cagarla, ahora los novios pueden disfrutar de verdad del momento, él sin corbata y ella con zapatos más cómodos. Es por todo ello que habéis sido convocados frente a mí, para presenciar esta unión que, pese a informal, no es menos importante que la anterior.

En primer lugar, y como hemos visto en tantas películas, abriré un pequeño lapso de tiempo para que, si alguno de los presentes tiene algo que objetar en contra de esta unión que estoy a punto de re-formalizar, dé un paso al frente y hable. Aunque sus palabras serán escuchadas, no serán bienvenidas en absoluto, y tras oírlas y hacer caso omiso continuaré con la ceremonia, tal cual estaba prevista.

Bien, dado que, como era de esperar, nadie se ha atrevido a atentar contra el honor o la dignidad de ninguno de los miembros de la pareja, prosigo. El poder que me ha sido otorgado, proveniente de más de quince años de amistad, anécdotas incontables y el inagotable cachondeo que caracteriza a los novios, este poder digo, me coloca en posición de formular las siguientes cuestiones:

Lauren, ¿prometes amar, cuidar y dar calor a Miguel, en la salud y en la enfermedad, en los momentos malos, en los buenos y en los de en medio?

Miguel, y aunque ya sé la respuesta, ¿prometes, del mismo modo que ha hecho tu amada, dedicarte en adelante, en cuerpo y alma, a salvaguardar el bienestar de Lauren por encima de cualquier otro interés personal?

Dicho lo cual, yo os declaro, por segunda y última vez, marido y mujer. Y ahora sí, podéis besaros hasta que os falte el aliento”.

Cortesía: escriturama.com.
  • Ejemplo 2:

Para mí, más que un honor, poder estar hoy aquí, y decir estas palabras, significa mucho. Muchísimo.

Muchísimo porque me hace enormemente feliz, ver a Verónica feliz.

Porque las estrellas -por fin- se alinearon,

las sonrisas se hicieron eternas,

y los momentos de felicidad infinitos.

Miren a su alrededor: todos hemos recorrido miles de kilómetros para estar aquí. Anoche tuvimos una experiencia surreal en el museo Dali y hoy la noche parece un sueño.

La vida de Verónica se convirtió en un sueño.

Pero, sobre todo, estar hoy aquí significa mucho porque el amor triunfó. Y ustedes, Verónica y Erasmo, son prueba sólida.

Quizás esto suene medio raro, pero yo viví el romance de Verónica y Erasmo como si hubiera leído un libro.

Desde que comenzó la historia: en un bar ordinario en la calle más popular de Hong Kong, con los mejores amigos, conociendo al misterioso personaje.

Pasando por toda la trama: las visitas en Boston y Sao Paulo, la incertidumbre del romance a larga distancia, los “likes” y los “las seen”, los silencios y los tan esperados mensajes de amor. Los ataques de locura y de rabia, y los ataques de amor.

Hasta el milagroso, inesperado, casi increíble, desenlace: la oferta de trabajo en Brasil, la tan anhelada visita a Hong Kong, y de nuevo, el amor. Verlos acá, juntos, es el final perfecto de esta historia que leí, pero también es el inicio. Este amor no tiene final.

Se los digo, esta historia de amor tiene más, pero y relevancia que cualquier otra escrita. Es incomparable. Shakespeare, García Márquez, Cortázar, Borges, ninguno de ellos la hubiese poder haber escrito mejor

Es una historia que inspira, que da esperanza a todos nosotros, no solo porque es una prueba de que el amor épico, el amor romántico, el amor cósmico existe, y si se puede,

Sino que también es inspirador porque ustedes lo hicieron posible.

No fue porque los planetas se alinearon, sino todo lo contrario. Ustedes hicieron que los planetas se alinearan y que todos nosotros estuviéramos acá para presenciar su matrimonio.

Brindemos hoy,

Por Verónica y Erasmo,

Por Erasmo y por Verónica,

Y por su amor”.

Cortesía: emotionandmotion.com.