Oda

La Oda es una composición poética y que corresponde al género lírico, se pueden definir como un tipo de canto a través del cual el poeta busca transmitir una idea o mensaje que invite a la reflexión. Este tipo de subgénero lírico se caracteriza por tener tonos elevados y diversas formas además de abordar temáticas de todo tipo, se suele dividir por estrofas.

Las Odas se usan para cualquier tipo de poema compuesto para ser cantado y por lo general está destinado a hacer alabanzas referidas a cualidades positivas de personas u objetos. Sus orígenes se remontan a la antigua Grecia de donde se puede dividir la Oda en dos tipos: Las corales y las cantadas, en sus comienzos se solían cantar con el acompañamiento de algún instrumento musical como es la lira, otras podían solo ser recitadas.

Ejemplos de Oda

  1. Oda a Cristin

Tus ojos me miran sin recelo
el maquillaje arruina tu belleza para mí
tu carisma  opaca la belleza de las otras
iluminas el camino de un destino gris

Como hombre caigo ante la sirena
tu presencia me rescata al mundo real
viajar lejos solo por verte es mejor
que vivir en el paraíso terrenal.

Hay firmeza en tu carácter
y dolor en tu silencio
algo roto hay en ti que yo debo reparar.

  1. Dependencia

Deslizaba sus brazos por la roja espera,
y la luna la acompañaba sorda;
cada dedo desprende la sentencia negra.
Así vive: engullendo sola
el dolor circular de permitirse ser.

  1. Atención permanente

En enero, ya es tarde para las inscripciones
en febrero, se está a la espera del amor
en marzo, los lugares femeninos son inevitables
en abril, cúbrete la cabeza y anda poco a pie
en mayo, maternidad celebrada
en junio, la paternidad tampoco aguarda
en julio, cualquier gato es beatificado
en agosto, se llega a sombra
en septiembre, se juntan el hambre y la necesidad
en octubre, las estrellas indican paz
en noviembre, la muerte se engalana
en diciembre, la vida comienza a pensar.

  1. “Oda al Niágara” de José María Heredia

Templad mi lira, dádmela, que siento
en mi alma estremecida y agitada
arder la inspiración. ¡Oh!! ¡cuánto tiempo
en tinieblas pasó, sin que mi frente
brillase con su luz!… ¡Niágara undoso;
tu sublime terror sólo podría
tornarme el don divino, que, ensañada,
me robó del dolor la mano impía!
Torrente prodigioso, calma, calla
tu trueno aterrador; disipa un tanto
las tinieblas que en torno te circundan;
déjame contemplar tu faz serena
y de entusiasmo ardiente mi alma llena.

  1. Oda a Afrodita

¡Oh tú en cien tronos Afrodita reina, Hija de Zeus, inmortal, dolosa:
No me acongojes con pesar y tedio Ruégote, augusta!
Antes acude como en otros días,
Mi voz oyendo y mi encendido ruego;
Por mi dejaste la del padre Jove Alta morada.

  1. Oda II de Anacreonte

“El ser Supremo en todo

(que Dios debe nombrarse)

con sabia providencia

la perfección reparte;

dióle á los Elementos

fecundidad notable,

 instinto dio á las Bestias,

á los Peces y Aves,

entendimiento ál Hombre,

haciéndole á su Imagen,

 y una voluntad libre,

con que pueda inclinarse

 á el recto bien honesto,

útil, y delectable.

  1. Oda al amor de Pablo Neruda

Amor, hagamos cuentas.
A mi edad
no es posible
engañar o engañarnos.
Fui ladrón de caminos,
tal vez,
no me arrepiento.
Un minuto profundo,
una magnolia rota
por mis dientes
y la luz de la luna
celestina.
Muy bien, pero, el balance?
La soledad mantuvo
su red entretejida
de fríos jazmineros
y entonces
la que llegó a mis brazos
fue la reina rosada
de las islas.
Amor,
con una gota,
aunque caiga
durante toda y toda
la nocturna
primavera
no se forma el océano
y me quedé desnudo,
solitario, esperando.

  1. Cuerda floja

Cuando el amante viró la esquina,
un amigo de lo ajeno lo asaltó.
“…llevo unas medias rotas, panita”
“No importa, compañero,” sentenció.
“Solo quiero que me devuelvas algo mío.”
El silencio de la amante enviudada
quebró el cuarto de hotel donde ya no esperó.

  1. Punto de cruz

Abrigo de hogar de costura alternadas,
unas se cuentan con hilo y otras con lana,
puntada a puntada, se sella la sarta.
Una fila más y otra hacia atrás,
nunca se empieza nada sin regresar,
aunque toque a veces desarmar.

  1. Atención permanente

En enero, ya es tarde para las inscripciones
en febrero, se está a la espera del amor
en marzo, los lugares femeninos son inevitables
en abril, cúbrete la cabeza y anda poco a pie
en mayo, maternidad celebrada
en junio, la paternidad tampoco aguarda
en julio, cualquier gato es beatificado
en agosto, se llega a sombra
en septiembre, se juntan el hambre y la necesidad
en octubre, las estrellas indican paz
en noviembre, la muerte se engalana
en diciembre, la vida comienza a pensar.