La autoestima es catalogada como una de las características más importantes para mantener un estilo de vida positivo, bajo actitudes que nos impulsan a mejorar la esencia de lo que somos y lo que queremos ser a mediano o largo plazo. Sin embargo, en ocasiones nos encontramos con personas que aún teniendo las herramientas para impulsar su trabajo, sus sentimientos o ideales se enfocan en pensamientos o actitudes ajenas a una estabilidad emocional equilibrada.

Ejemplos de la autoestima baja

La autoestima baja o autoestima negativa corresponde a todas aquellas actitudes que adopta el ser humano y que no le permite desarrollarse en los distintos ámbitos de la vida social. La peligrosidad de este tipo de conductas puede generar incluso, la muerte en modo de suicidio de la persona afectada. Entre las características de esta patología encontramos:

  • Son personas con estados de ánimo muy bajos.
  • No se integran a las actividades de la sociedad.
  • Son sujetos expuestos al temor del qué dirán, sobre todo si se trata de su apariencia física.
  • Tienen a aislarse por miedo al rechazo, no mantienen relaciones interpersonales.
  • Se sienten incapaces de cumplir con actividades asignadas.
  • Son personas solitarias que se desprecian o se humillan.
  • Son sujetos depresivo y con actitudes negativas.
  • Presentan trastorno de ansiedad.
  • Necesitan que otra persona apruebe la acción que va a emprender.
  • En ocasiones, se responsabilizan de todo lo que sucede en su entorno.